Aki Kaurismäki nos traslada a la ciudad de Le Havre para contarnos una historia sobre la inmigración diferente a lo convencional. La película nos habla principalmente de solidaridad y unión entre unos personajes de barrio humilde que tratan, por todos los medios, de ayudar a un niño inmigrante.Los personajes son bastante peculiares y viven en una realidad ficticia complicada de ubicar en el tiempo. Este hecho, junto con una ambientación muy particular, le dan a la película el clima de "cuento" necesario para disfrutar de ella.Y una vez dentro de este ambiente es posible hasta lo imposible.
Estaría bien un mundo así, más solidario, más justo y , en definitiva, más feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario